Las claves de la convención republicana

«Son las elecciones más importantes de la historia de este país», dijo Donald Trump en su discurso de confirmacion como candidato republicano a las elecciones presidenciales en la Casa Blanca. Trump o anarquía: «su voto decidirá si protegemos a ciudadanos respetuosos de la ley o si damos rienda suelta a los anarquistas, criminales y agitadores que nos amenazan. Y esta elección definirá si defendemos el estilo de vida estadounidense o si permitimos que un movimiento radical lo desmantele y destruya de manera permanente”. A fondo contra Joe Biden en los 70 minutos de su discurso.

1.El miedo como palanca de movilización

El mensaje de los republicanos es algo así como ‘Trump o socialismo’. La convención nacional republicana que ha empezado esta semana dibuja un panorama apocalíptico si Biden gana las elecciones. No es algo nuevo. Trump elabora su discurso a través del temor para activar a sus votantes y partidarios. Contra los inmigrantes, los antifa, China, TikTok, los liberales, los medios de comunicación, Hollywood y todo lo que amenace su particular ‘American way of life’.

El mantra de los demócratas en su convención fue la supervivencia de la democracia ante Donald Trump. Una semana después, los republicanos insuflan los miedos de sus votantes con el socialismo, la radicalidad y hasta el supuesto comunismo de Biden-Harris y, por supuesto, Sanders y Ocasio-Cortez.

Una semana después, los republicanos insuflan los miedos de sus votantes con el socialismo, la radicalidad y hasta el supuesto comunismo de Biden-Harris

Cuba y Venezuela son los ejemplos de la agenda demócrata, según los trumpistas que han fagocitado el partido republicano de una forma más exacerbada que en su tiempo lo hizo el Tea Party.

Frases como que la congresista Ocasio-Cortez y su “escuadrón” quieren destruir los Estados Unidos o “una Casa Blanca con Biden y Kamala Harris robará toda libertad”, apoyándose en un partido “infectado” por la “pandemia de la intolerancia y el fanatismo”.

2.Convención híbrida

Formalmente, si la convención demócrata fue algo así como un programa de televisión descafeinado, la republicana no ha sido un concierto de U2 precisamente pero ha combinado de forma híbrida la presencialidad con la virtualidad.

Y así como Biden fue el plato estrella de los demócratas para el colofón de ‘fiesta’, Donald Trump ha salido ya desde la primera jornada con dos intervenciones grabadas desde la Casa Blanca.

Durante trece años, Trump fue el máximo protagonista del programa televisivo de ‘El Aprendiz’. La convención republicana fue un capítulo más de este show que es Trumpland en lo que tan pronto puede salir tu hija como nacionalizar a cinco migrantes procedentes de Bolivia, Ghana, Líbano, India y Sudan.  Un espectáculo justo cuando Trump quiere acabar con la nacionalidad por nacimiento.

Otro show más, Mark y Patty McCloskey, la pareja de Saint Louis (Missouri) mundialmente famosa para apuntar con sus armas contra manifestantes pacíficos del movimiento Black Lives Matter. Imputados por «osar defender nuestra casa», calificaron los manifestantes de «delincuentes» y han acusado a los demócratas de «no haber aportado nada más que destrucción».

untitled goose name on Twitter: "Mark & Patty McCloskey pointed guns at  protestors in St. Louis to defend *this* monstrosity? Relax, no one wants  to rob your ugly house… https://t.co/OJxKdwuNbW"

3.Liturgia en la Casa Blanca

En los Estados Unidos, las convenciones de los partidos son auténticas liturgias. En un país con unas tradiciones más recientes que las de la vieja Europa, reafirmar a los candidatos para el duelo final de las presidenciales requiere de unas normas establecidas con unos protocolos claros. La situación del coronavirus ha hecho saltar por los aires estos convencionalismos de demócratas y republicanos. En este sentido, la liturgia republicana ha sobrepasado cualquier normalidad. Y es que Trump participó en la convención de su partido desde la Casa Blanca y el final de fiesta con 1.500 invitados y fuegos artificiales ha sido algo totalmente inaudito.

«Usando la Casa Blanca como apoyo, el presidente le hace la guerra a Joe Biden y finge que la pandemia está casi derrotada», dice Susan Glasser en New Yorker.

La consagración de Trump en el centro del poder presidencial no es algo anecdótico. Por una parte, intenta legitimar la continuidad de Trump. Por otra parte, infunde un paralelismo entre la celebración republicana con la eucaristia cristiana. La América de los valores conservadores se funde con la América de los sectores evangélicos a los que Trump se ha acercado durante todo su mandato. Y Trump, el verdadero Messias (sic) que salvará a Estados Unidos del comunismo…

4.Asumir el riesgo como único camino

Alrededor del setenta por ciento de los estadounidenses cree actualmente que el país va por el camino equivocado, según encuestas recientes. Trump llega por detrás de Biden en los sondeos. La gestión de la crisis económica, de la crisis social y la crisis sanitaria, no obstante, parece que no son argumentos suficientemente sólidos contra el trumpismo.

Joe Biden no se puede confiar, no obstante. Trump está apostando por la radicalización de sus bases y la activación de los sectores ultraconservadores con su mantra ‘law and order’ (ley y orden), que repite en las últimos fechas ante las protestas del ‘Black Lives Matter’.

5.Familia

Sus hijos Donald Junior, Eric, Tiffany, Ivanka; su nueva nuera Kimberly Guilfoyle; su mujer Melania… la familia y Trump. Trump y la familia es un binomio importantísimo para entender los círculos de poder e influencia del trumpismo. La convención de los republicanos ha sido un desembarco de la familia. En la recta final del primer mandato, Trump asume que, igual que hace con los negocios, las personas más próximas serán sus consejeros más fieles. Mucho desgaste por el camino con abogados, asesores, jefes de gabinetes y dircoms saltando por los aires. Fuego e ira.

Trump no quiere ser el quinto presidente de Estados Unidos en no ser reelegido en los últimos cien años

En diferentes tonos: Guilfoyle y Donald Jr, en una versión hooligan; Ivanka, en su tono de consejera presidencial; y Melania, en una visión dulcificadora del trumpismo para acercarse a las víctimas de la Covid-19. Diferentes perspectivas para esta convención republicana.

Así como Michelle Obama en la convención demócrata hizo el mejor discurso de la convención, el interés de las redes sociales también se ha centrado en la mujer de Trump. 

Las historias más virales sobre la convención republicana fueron en gran parte sobre oradores no políticos, mientras que las historias de la convención demócrata se centraron en estrellas oficiales, escribe Neal Rothschild a partir de datos exclusivos de NewsWhip .

A nivel de la comunicación politica nos esperan dos meses apasionantes. No obstante, como ciudadanos del mundo, nos esperan capítulos aún más sorprendentes. Kamala Harris dijo que la convención republicana se había hecho «satisfacer el ego de Trump». Ciertamente, el reto de Trump es la reelección. En los últimos cien años sólo cuatro presidentes no han renovado la confianza de sus ciudadanos: Herbert Hoover, Gerald Ford, Jimmy Carter y George Bush (padre). Trump no quiere ser el quinto de esta lista después de haber salido de un ‘impeachment’ con relativa solvencia.