Hechos significativos: Zancadilla permanente, invasores, un mal disfraz y encausados

1.- Vuelta al error. Reconozcámoslo: la guerra en medios americanos está siendo implacable por la frecuencia, estéril en el objetivo buscado, prolífico en el no perseguido y en muchas ocasiones agotadora, cuando no absurda.

Stephen Colbert (presentador de late night y el creador de ese grandísimo programa que fue “The Colbert Report”) no pierde una semana sin arremeter contra Trump y su entorno, bien él mismo o bien a través de sus invitados.

Bill Maher invita a su programa al exGobernador de Ohio John Kasich, republicano y reconocido crítico de Trump. Hace dos años, nada más entrar, le dijo “usted es uno de los buenos” y el público, nada dudoso, aplaudió el comentario.

Hace unos días le volvió a entrevistar y, en la presentación, Maher cruzó los dedos deseando que Kasich se presente a primarias y sea alternativa republicana a Trump. En un momento de la entrevista tira de la lengua para que condene al Presidente. Kasich sabe salir de la presión recordando que ni fue a la convención (que fue en Ohio), ni le respaldó ni votó por él y los hechos ya hablaban por él, pero no era necesario poner calificativos.

Los medios siguen yéndose cada vez en mayor medida a cada uno de sus extremos, pero buscan elementos del contrario para poder transmitir legitimidad y amplitud de foco. Tal cual el ejemplo de Maher pero en el lado contrario, Sean Hannity o Laura Ingraham, en Fox News, cada vez más llevan a perfiles conservadores distintas etnias que, de alguna manera, actúan contra el parecer general de que las minorías están siempre con los demócratas.

El jueves el New York Times publicó una entrevista de Maggie Haberman y Peter Baker a Donald Trump sobre la investigación de la cuestión rusa, pero también estaba el editor A. G. Sulzberger (sí, el apellido que siempre ha comandado el periódico) con quien tuvo intercambio de opiniones respecto a la libertad de prensa y la consideración del Presidente de los medios como “los enemigos del pueblo”.

AGS relaciona en causa-efecto que ese trato tiene consecuencias y que esas consecuencias son el incremento de ataques a los periodistas en todo el mundo incluidos secuestros y asesinatos.

Les recomiendo la lectura y que saquen sus propias conclusiones porque, ante una causalidad, Trump responde siendo Trump, pero lo importante es que los medios se siguen poniendo a sí mismos la zancadilla a la hora de enfocar al ejecutivo americano ya que dan alas a un mensaje que quieren combatir.

Sin ir más lejos, Trump aprovechó las observaciones de AGS para enumerar sus logros y volver sobre el tema de que él es tratado con mucha dureza por los medios. El Times sale del Despacho Oval con una entrevista que no va a llegar a ningún sitio que no sea alimentar a cada segmento con más de lo que se venían alimentando.

2.- Legits and aliens. Una campaña presidencial no es un paseo por el campo. El candidato ha de tener muy claro que va a ser demolido y, si en el proceso hay primarias, los primeros en buscar el hundimiento son los propios compañeros de partido.

Tal y como vimos venir la semana pasada, el senador por New Jersey Corey Booker ya ha anunciado su candidatura a las presidenciales de 2020 y ya son 8 demócratas + Yang los que compiten por el puesto de front-runner demócrata.

Booker puede hacer también campaña como Senador, aunque no podrá desempeñar ambos cargos al tiempo, algo por lo que Warren, Harris o Gillibrand no tendrán que preocuparse, porque en 2020 todas estarán dentro de su ciclo electoral y si no ganan, mantienen el puesto.

Luego está Howard Schultz. El exCEO de Starbucks quiere su parte como independiente en las elecciones de 2020 y el campo demócrata se ha echado las manos a la cabeza. Echarse las manos a la cabeza va, desde el honesto “qué haces Howard, ¿no ves que dividir el voto antiTrump sólo va a hacer ganar a Trump?” al más hipócrita “es alguien que no tiene oportunidades y será mejor que se retire para no dañar su imagen” (y cosas peores incluso destinadas a proteger a otros candidatos).

Hasta la antigua asesora de Hillary Clinton, Neera Tanden, ha amenazado con comenzar un boicot contra Starbucks si Schultz sigue adelante con su idea.

La maquinaria demócrata muestra de nuevo su mejor cara potenciando unas primarias que serán consideradas “las de mayor diversidad de la historia”, al tiempo que despliegan su mayor talento en una campaña negativa.

Ahora, Schultz, en mi opinión, no ha manejado bien su anuncio ni sus intenciones. Queriendo parecer una alternativa, sólo ha logrado parecer un oportunista en general, un peligro a los demócratas y una alegría a los republicanos.

3.- Bombas de relojería. Washington DC es la capital de los EE.UU. y es una ciudad que no pertenece a ningún estado y que arranca un trozo de Maryland y al que el río Potomac separa de Virginia. En 158m² caben una Casa Blanca, un Capitolio con dos cámaras, un Tribunal Supremo un equipo de la NBA, otro de la NFL, MLB (que acaba de perder a Bryce Harper) y uno en la NHL.

Se dice que los republicanos que trabajan en DC por lo general viven en Maryland y los demócratas en Virginia. Así podría explicarse que el gobernador de Maryland sea Larry Hogan (R) y que el de Virginia sea Ralph Northam (D). Es este último, materia de controversia en estos días.

El pasado viernes 1 de febrero Big League Politics, una publicación no muy afín a los demócratas  publica una foto del “yearbook” de 1984 de la escuela de medicina en la que Northam estudió en la que aparece con la cara pintada de negro al lado de otro estudiante disfrazado de miembro del KKK.

… y se ha liado.

Northam se ha defendido y ha dicho que aquello que hizo en los 80 no se corresponde con quien él es hoy en día y, particularmente, creo que es cierto. Pero también creo que el disfraz es innecesario, ambos, y que haberlo elegido puede resultar degradante en cualquier año, no sólo hoy.

Otro nuevo caso en el que los republicanos se están frotando las manos y los demócratas renegando y pidiendo la dimisión de Northam para que no les salpique cuando ya hay 8 candidatos dispuestos a competir contra Trump y, de los cuales, uno es afroamericano y la otra hija de jamaicana.

4.- ¿Qué dicen los números?

A fecha de hoy Donald Trump tiene un 55,9% del público americano que desaprueba su gestión como Presidente y, en una encuesta de ABC News, un 56% afirma que en ningún caso votarían hoy por él.

Correlación en estado puro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s