Midterms: Todos ganan… menos los que se quedan sin asiento

Si se solía decir que “mamá nunca se equivoca” hoy se podría entender que Trump nunca pierde.

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Ya sabemos que tal afirmación no es cierta: primero porque ya en febrero de 2000 se retiró de las primarias presidenciales republicanas, al considerar que no iba a llegar mucho más lejos y segundo porque hay que desconfiar de todo aquel que utilice adverbios que indiquen absolutos.

Pero lo que es cierto es que la tan esperada “blue wave” o resurgimiento demócrata no ha llegado. De hecho la última encuesta encargada por CNN (nada sospechosa en los sentimientos que mutuamente se tienen la cadena y el Sr. Trump), da un 52% de la población favorable a las medidas económicas del POTUS.

Es cierto que los republicanos han mantenido la mayoría en el Senado, pero han perdido la mayoría en la Cámara de Representantes. En el 115º Congreso los demócratas partían con 193 asientos y, en estos momentos, lleva ganados 219 sobre un total de 435 (todos salían a elección ayer en unos comicios que se repiten cada dos años) y las aspiraciones están en llegar a los 226.

Pero ¿ha hecho Trump un esfuerzo en balde? Si atendemos a las dos últimas semanas de su agenda vemos que se ha volcado en las elecciones con un fin muy concreto. Cierto que la visita del 24 de octubre a Wisconsin no le ha salido muy bien, ya que Leah Vukmir y Scott Walker (éste por décimas) han perdido sus campañas.

Pero desplazamientos posteriores junto a distintos candidatos se han traducido en victorias en:

  • North Carolina (Congreso).
  • Illinois (Congreso).
  • Florida (Senado y Gobernador) dos visitas en estas dos semanas.
  • Missouri (Senado) dos visitas en estas dos semanas.
  • Tennessee (Senado).
  • Indiana (Senado) dos visitas en estas dos semanas.
  • West Virginia (Congreso).
  • Montana (Senado).
  • Georgia (Gobernador).
  • Ohio (Gobernador).

… y, de todos los candidatos con lo que ha estado estos días, no han ganado (aparte de los ya comentados) los contendientes al Senado Patrick Morrey (WV) y Jim Renacci (Ohio).

Dentro de los ganadores encontramos en Missouri a Josh Hawley, que ha desbancado a Claire McCaskill, quien llevaba en el asiento desde 2007; en Florida Ron Desantis ha ganado en la campaña a gobernador a uno de los iconos demócratas de estas elecciones Andrew Gillum; 4 senadores demócratas que se opusieron a la elección de Kavanaugh (McCaskill entre ellos) han perdido su asiento hoy y, por no olvidar, la victoria del veterano Ted Cruz ante el super-financiado Beto O’Rourke en la elección al Senado en Texas.

No olvidemos la victoria holgada de Mitt Romney para ocupar un asiento en el Senado por Utah. Romney, el primer político en 173 años que ha sido gobernador en un estado (Massachusetts) y, posteriormente, senador por otro distinto, no es precisamente alguien que apoye a Trump. En su discurso de esta noche ha hablado de igualdad, “no sólo ante los ojos de Dios, sino también en respeto y dignidad que se les debe desde el Gobierno y del resto de americanos”.

Romney ha tenido mejor resultado que otro no afín al Presidente, Kevin Yonder, en Kansas, que intentó en todo momento evitar la compañía de Trump en los distintos actos de campaña y que finalmente ha salido derrotado ante Sharice Davids.

¿Y la frontera con México? La franja que circula desde California a México tampoco parece haber sido una victoria para los intereses del Presidente Americano como nos muestra el mapa de resultados que obtenemos de la web de Fox News.

Mapa Midterm

Con las idas y venidas en el gabinete de Trump, estamos hablando de un Presidente que gestiona la Casa Blanca con mucha más agresividad que una gran empresa sin importarle la sensación de estabilidad o no que se perciba. Por tanto, ¿le va a importar que el Congreso lo dominen los Demócratas? Puede que algo, pero ya sabrá ponerles nerviosos.

El Congreso, con mayoría demócrata, puede llevar a Trump a un shutdown (cierre casi total de la administración federal), pero no tardará ni un minuto en culpar a los demócratas en medio de una tendencia creciente de la economía real y percibida.

El Congreso, con mayoría demócrata, puede iniciar un proceso impeachment, pero necesita al Senado, donde no tienen mayoría, para llevarlo a cabo.

De hecho, Trump tiene el poder de vetar las leyes que hayan salido del Congreso con mayoría demócrata, pero estos no tienen los 2/3 necesarios para repeler el veto presidencial.

Mientras, con mayoría republicana en el Senado, puede aprobar nuevos jueces al Supreme Court en caso de vacantes y tener un apoyo en las distintas comisiones de investigación que se puedan abrir.

¿Ha perdido Trump? Él dice que no, que al contrario. ¿Ha sido un aviso o una lección que atender? No parece que haya habido un vuelco como el que sufrió Obama en 2010 y en el que los republicanos pasaron de 179 a 240 asientos en el Congreso y de 42 a 47 en el Senado y, desde luego, no es el primer presidente que deba gobernar con un Congreso con mayoría opuesta. La maquinaria de Trump sigue en marcha. Lo que le dio altavoz hace dos años sigue funcionando y su presencia parece haber decantado elecciones. Todos parecen haber ganado, ninguno parece haber perdido, salvo todos aquellos que se han quedado sin asiento, claro.

Con este post comenzamos nuestro seguimiento a las elecciones de 2020.

Enrique Cocero
Consultor electoral

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